lunes, 7 de enero de 2019

EJIDO URBANO

Confusión en el ejido urbano
                                           Publicado en Alfa Diario el 4 de enero 2019 
Dra. en Diseño Susana Bianconi

Lo que dio forma a esa gran reforma social del siglo XX fue una institución sui generis de nombre e inspiración antiguos: el ejido. En su acepción moderna, el ejido de la Revolución hace su primera aparición formal en la ley del 6 de enero de 1915. A 100 años de distancia vale la pena reflexionar un poco sobre los peculiares orígenes de ese ejido nacido de la Revolución, una institución que no obstante haber sido algo prácticamente nuevo, se imagina (y se justifica) aún como tradicional y autóctona. Lo que sigue, pues, es también una meditación sobre los usos contemporáneos de la historia; cuando las políticas implementadas para reformar el presente se fundan en ideas acerca de un pasado que existe apenas en la imaginación, los resultados reales no suelen ser los deseados. (Kourí, 2015)

Introducción
El crecimiento urbano reciente en el valle de Toluca se ha extendido sobre terrenos ejidales (ejido proviene del griego exodus, y quiere decir a las afueras). Ha crecido sobre tierras agrícolas ociosas y sobre ríos entubados; sobre parcelas rurales sin traza urbana, sin conectividad, sin plazuelas ni banquetas ni espacio público alguno. El ejido urbano es una deformidad histórica, urbana, legal y ética.
El ejido es hereditario
Paradójico resulta que la Revolución Mexicana instalara un régimen de sangre, “ius sanguini”, sobre la posesión de la tierra. Este régimen arraigó por sobre el derecho del lugar de nacimiento, el “ius soli” (derecho de suelo), vigente en toda la América Latina independiente. El ejido mexicano no admite nuevos miembros externos a una comunidad ejidal y al heredar el título a los hijos, como si de ducados o marquesados se tratase, los ejidatarios se convierten en personajes incompatibles con la República.
El ejido no tributa a los Ayuntamientos
Los ejidatarios urbanos no pagan impuesto predial. Una altanería dinástica los hace sentir superiores al estado de derecho vigente para todos los demás. Esto no obsta para que exijan a los Ayuntamientos la provisión de servicios, sin ser contribuyentes.
Los Comisarios Ejidales, sin embargo, recogen anualmente una pequeña contribución que nadie sabe a qué se destina. No existe contraloría interna consultable y el recurso no se invierte.
El ejido y sus asambleas
Los miembros del ejido deciden por toda la comunidad. Sus asambleas excluyen a cualquier nuevo avecindado, sólo los miembros originarios, hereditarios, entran a ella.
Por ejemplo, en San Pedro Tultepec, 289 ejidatarios toman decisiones sobre la suerte de 14,000 vecinos (INEGI, 2010). Algunas decisiones son de tal magnitud, que tienen carácter territorial y afectan a comunidades lejanas. Esto está pasando con la recepción de cascajo de obra. Los ejidatarios cobran por recibir material de obra y rellenan con él los humedales del río Lerma. Esta acción ambientalmente cuestionable, provoca la inundación de áreas habitacionales aledañas.
Camiones de "Constructora de Proyectos Viales de México" subsidiaria de OHL, rellenando humedales (octubre 2018)
Conforme las zonas periféricas se van urbanizando, lo hacen sin traza organizada, sin diseño urbano. ¿Por qué? Porque los ejidatarios no reconocen a la autoridad municipal, se sienten por encima de ella y hacen y deshacen sobre su territorio a placer. Antiguos campesinos, los ejidatarios urbanos se han convertido actualmente en especuladores inmobiliarios.
Observar lo dicho es fácil: las parcelas que antes se sembraban, ahora se venden en trozos desproporcionados, mal servidos por algún camino serpenteante que no conecta con ninguna otra vialidad. Sólo los lugareños se ubican en esos rumbos, baste recordar el enclave por el que se fugó el Chapo Guzmán en Almoloya de Juárez; una propiedad sin acceso franco, sin coordenadas claras. El túnel era recto; en cambio, en la superficie, las callejas eran (y siguen siendo) un desordenado tejido de hebras sueltas.
Inseguridad
Este escenario de dispersión caótica, sirve para el asentamiento de bodegas misteriosas, quizás laboratorios de drogas sintéticas. Sirve también a las bandas de secuestros exprés que mediante “halcones” avisan si un fuereño se desorienta. Sirve así mismo a las organizaciones de la pobreza agresiva, a los especuladores de la urbanización clandestina que mueven a ocupas de la tierra. Esta gente pobre es luego compensada con un pedacito de terreno a cambio de su asistencia a manifestaciones de presión en el centro de Toluca. Así se han asentado millones de personas amansadas en ejidos urbanizados alrededor de la Ciudad de México. El fenómeno se reproduce malsanamente desde los años 70 del siglo pasado como lo ilustra la película ROMA.
Los usos de suelo municipales son letra muerta en los ejidos urbanos.
Ejido y espacio público
En estos ejidos urbanizados se carece de plaza pública. El espacio colectivo no es contemplado como una necesidad social, acaso es temido por los Comisarios Ejidales quienes en las asambleas no proponen ceder espacio para calles, plazuelas o áreas verdes. Cuando se llega a construir una cancha, se la circula y bardea.  Alguien entonces, guarda la llave del candado.
A este complejo panorama se le suma la confusa figura del Delegado Municipal, un personaje electo al margen del marco del Instituto Nacional Electoral y consecuentemente oscuro, inescrutable, a quien no se puede llamar a cuentas y que sirve como pantalla legal para dejar pasar los más absurdos cambalaches de tierras con los poderosos en turno, como se observa en Metepec (Bianconi, 2014) donde una calle histórica ha quedado dentro de una apropiación particular ilegal.
Construir para crear derechos
Cuando algunos miembros del ejido se inconforman por las ventas que llevan a cabo otros de sus miembros, se refugian en antiguos títulos de propiedad de la época colonial. Ante la simultaneidad de tenedores de la tierra, unos y otros, prefieren “fincar” para sentar sus reales sobre su pedazo de suelo. Esta manera improvisada de desplantar obra construida sin respeto por ningún trazo coherente, es la que lleva al desorden urbano. Las calles se truncan contra muros de una obra vacía; las callejas se tuercen hasta que alcanzan una puerta que nadie abre, pero que señala propiedad privada sin papeles.
Los servidores públicos del área de Desarrollo Urbano son generalmente ciudadanos provenientes de estas áreas confundidas y no atinan a proponer espacios públicos, ni calles coherentes, sino que conocen los lazos de compadrazgo locales y favorecen a los suyos, usando el poder público para beneficio privado.
Consecuentemente hay muchas obras deshabitadas, casas vacías dispersas en el terreno sin orden ni concierto.
Conclusión
Cuando un ejido es trocado en tierra urbanizable, sus miembros deben pasar de ser campesinos sin obligaciones a ser ciudadanos con deberes como todos los demás.  Pagar impuesto predial les dará garantías y derechos para solicitar servicios.
Será deseable que se trace un diseño urbano medianamente contemporáneo con espacio público como eje rector y que se acepte a la autoridad municipal como lo hace el resto de los ciudadanos.
En la actualidad existe una duplicidad de autoridades (ejidales y municipales), una duplicidad en la tenencia de la tierra (colectiva o privada) y una duplicidad legal (derecho de sangre o derecho de nacimiento) que complica la comprensión del lugar donde vivimos y que crea inseguridad y maltrato del paisaje.
Referencias
Bianconi, Susana “Vergüenza”, Revista CAMBIO del Estado de México, marzo 2014 http://susanabianconi.blogspot.com/2014/04/verguenza.html
Kourí, Emilio “La invención del Ejido”, Revista Nexos, 1 de enero 2015 https://www.nexos.com.mx/?p=23778

jueves, 15 de noviembre de 2018

ALTO LERMA


A solicitud del COMALAC redacté estos 8 puntos:

11 noviembre 2018
ALTO LERMA
Estrategias urbanas para el logro de un río pluvial

Dra Susana Bianconi

Los ocho municipios que tributan al río Lerma en su primer tramo, deberán atender el manejo de sus aguas de forma responsable. A continuación, algunas propuestas puntuales:
  • ·      Almoloya del Río deberá tratar sus aguas negras de manera anaeróbica (con biodigestores) y desaparecer la laguna de oxidación que está junto al manantial. Se ganará en calidad del aire, en la paisajística y en salubridad.
  • ·         La CONAGUA deberá efectuar los pasos con exclusas por debajo de ambas márgenes del río para permitir que el agua de lluvia regrese al río durante el estiaje para que no pudra los campos. Durante las crecidas, las exclusas impedirán que el agua del río inunde las colonias bajas, y durante las secas permitirá que se drenen los terrenos, recuperando el ciclo antiguo del río.
  • ·         Ambas márgenes del alto río Lerma deberán contar con colectores de aguas negras (exclusivamente negras) las que pasarán por biodigestores antes de llegar al cauce. Es evidente que RECICLAGUA no se da abasto. Cada afluente deberá contar con su biodigestor (o fosa séptica) antes de verter sus aguas al río Lerma.
  • ·         Las calles y avenidas deberán encauzar el agua de lluvia directamente a los afluentes, sin mandarla al drenaje. Para esto será prudente cada que se pueda, invertir las pendientes del pavimento para que el agua de lluvia corra al centro del arroyo, lo que promoverá que no se inunden las casas o negocios y se mantengan secas las propiedades.
  • ·         Los municipios exigirán a sus industrias que junten el agua de lluvia de sus techos en recipientes colocados en batería. Esa agua podrá ser utilizada o drenada una vez pasada la tormenta (tambos rompe-picos).
  • ·         Las zonas bajas que tienen gran presión inmobiliaria, deberán diseñar asentamientos lacustres, trazando canales dragados a profundidad y estructurando manzanas/islas donde fincar siempre por encima del nivel de la mayor crecida (Chinampas urbanas).
  • ·         Ambas márgenes del río deberán forestarse de manera pronta con tepozanes, ahuejotes y sabinos.
  • ·         Dentro del río y cada 5 kilómetros, cada municipio deberá colocar filtros flotantes con plantas lacustres nativas: otates, tules y ninfa mexicana. Estas plantas se irán retirando conforme crezcan en un continuo trabajo ecotécnico que mejorará la calidad del agua y dará trabajo constante a bastante gente.
  • agrego:
El INAH deberá poner en valor el puente Carmelita del s. XVII que cruza el río Lerma

lunes, 22 de octubre de 2018

Deterioro de Metepec Pueblo Mágico


Quien no valora lo que hereda está condenado a vivir en la pobreza

 1985 pueblo auténtico

1997 pueblo Mágico

2018 pueblo trágico

sábado, 22 de septiembre de 2018

miércoles, 11 de julio de 2018

AGUA CORRIENTE PARA LA CDMX DESDE EL NAICM


Dotar de agua corriente a la CDMX puede lavarle la cara al NAICM
Susana Bianconi

El vaso regulador del lago de Texcoco donde hoy se construye el Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México (NAICM) tenía la propiedad de entretener el agua de lluvia sin provocar inundaciones. Entre sus zacatales y tulares el agua ni se notaba.

Ahora esa inmensa superficie ha sido nivelada y ya no contiene el agua. El contrato del drenaje destinado a desalojar el agua de lluvia es multimillonario. 45 km de ductos se llevarán el agua de lluvia hacia el norte, bien lejos.
¿Porqué sacar el agua de lluvia de la cuenca en lugar de distribuirla por las colonias carentes de servicios? Si el NAICM va, y su daño ecológico también, al menos calmemos la sed.

En tiempo de la Colonia se inició el tajo de Nochistongo para desalojar el agua de lluvia de la siempre inundada Ciudad de los Palacios. Luego la ciudad comenzó a hundirse y el tajo quedó con pendiente inversa. Nuevamente durante el Porfiriato se perforó más profundo y nuevamente el entonces Distrito Federal se empeñó en seguir hundiéndose. Vino después el gran túnel del drenaje profundo que lleva las aguas chilangas hasta el río Pánuco.

Quizás la CDMX sea la única en el mudo que bebe agua de una cuenca del Pacífico (Cutzamala), la sube a una cuenca cerrada (la del Anáhuac) y luego la vierte a una cuenca del Golfo de México. Si hemos podido hacer durante décadas este trasvase, podremos hacer con facilidad lo que a continuación propongo.

La red de drenaje pluvial del aeropuerto será como una raíz que alimentará un tronco central que finalmente evacuará el agua fuera de sus instalaciones. En cada quiebre de dirección habrá cárcamos (recipientes como registros) y desde ellos, en época de lluvias, se podrá bombear agua a bastante altura para distribuirla mediante baterías de tanques elevados a las zonas urbanas adyacentes, e incluso a sitios más lejanos.

Desde estas pozas, como las que hacía el rey Nezahualcóyotl en cada quiebre de dirección de los acuductos y sin necesidad de hacer cisternas se podrá bombear el agua de lluvia, ésa que cae como maná del cielo sobre las miles de hectáreas impermeables del nuevo aeropuerto.

Calmar la sed de Ecatepec e Iztapalapa es la propuesta.  Es un trabajo de romanos, es un trabajo urbano, es un trabajo paliativo del desaguisado que se ha hecho en el lago de Texcoco. 

Dotar de agua corriente a la CDMX puede lavarle la cara al NAICM. Y estamos a tiempo de que se diseñe y se haga como obra adjunta, como pago por daño ecológico, como infraestructura hidráulica, como sea...; pero que sea.



jueves, 19 de abril de 2018

Conjuntos INFONAVIT

Artículo enviado a 
Revista Vivienda Infonavit                                                            05/04/2018


Publicación del Centro de Investigación para el Desarrollo Sostenible (CIDS).    

Dra. María Susana Bianconi Bailez

Resumen
Se proponen criterios para valuar conjuntos habitacionales. Se sugieren los usos y costumbres del pasado para mejorar el futuro. Que se premie a la familia chica o a las parejas sin hijos. Que la casa no se expanda, sino que sus moradores cambien de inmueble si crece o disminuye su núcleo familiar. Que se mantenga así la unidad estética del conjunto.
Se propone otorgar valor mensurable a los metros cuadrados de sombra del arbolado urbano.
Las palabras clave de este escrito son: Densidad, espacio público y contención demográfica.



MEJOR LA CONDESA

Pensando en este concurso, creo que el INFONAVIT puede estimular un comportamiento social deseable.

Hay premios que estimulan virtudes y otros que, por el contrario, estimulan vicios. Premiar con un crédito a la vivienda para personas solas o en pareja, estimula la contención reproductiva.  Premiar con un crédito a quienes más hijos tienen, estimula el aumento poblacional.

Vivir solo o en pareja es deseable, al menos en un lapso de nuestras vidas. Vivir bien, sin sobresaltos infantiles, sin carreras a las escuelas ni a los pediatras permite formarse, crear, disfrutar de un tempo humanista que hemos perdido en algún microbús. Esta serenidad tendrá que empezar a ser estimulada desde el diseño de las viviendas hasta la asequibilidad crediticia. Pasa, por su puesto, por la transferencia sencilla del crédito a un nuevo morador en caso de traspaso.

Así, con premios y castigos a los desarrolladores el INFONAVIT puede poner reglas claras que estimulen calidad de la construcción y la densidad de varios niveles por sobre la cantidad y la dispersión actuales. Así tendríamos:
·         A mayor distancia del centro de población, más caro el crédito
·         A menor número de accesos al conjunto, mayor el costo del crédito
·         A menor número de plantas elevadas, más caro el crédito

Escritas en positivo, estas medidas estimularán la cercanía al centro, la accesibilidad del conjunto y la densidad urbana.

Será conveniente al mismo tiempo proponer que la planta de la vivienda sea versátil pero no expandible. Así se conservará la apariencia original del conjunto y no se devaluará. Si alguien quiere agrandar la familia que cambie de inmueble, que no haga chipotes ni se crea obligado a reproducirse hasta llenar los cuartos de niños.

·        Los metros cuadrados de sombra serán moneda de cambio A más árboles urbanos, menos intereses.

Hacer ciudad
Forma y figura se funden en el barrio, en la colonia, hasta crear una forma de ser, de vivir caminando, de saludar a los vecinos y de usar la calle como el gran espacio público vital cotidiano. Carácter, es lo que identifica los mejores lugares de las grandes ciudades. Así lo sostiene el príncipe Carlos con respecto a las manzanas de Kensington y Chelsea.[1]

Porque la suma de casas no hace ciudad. Es la suma de quehaceres lo que garantiza la seguridad de un conjunto. Cuanta más gente en la calle, más seguro es un lugar.

Volver los ojos al pasado puede llevarnos a un mejor futuro. En cuestión de vivienda, el Edificio Condesa me parece ejemplar. Lo es en sí mismo porque tiene buen diseño y buenas proporciones entre público y privado y lo es por su enclave, en una traza urbana generosa, con amplias banquetas arboladas que hacen la vida amable.

El partido de la vivienda colectiva debe ser estimulante como el ejemplo sensato y atinado en densidad y urbanidad de los Edificios Condesa [2]. Bien hecho, con calidad; ha sabido, por añadidura, envejecer con dignidad.   


Fuente: Wikipedia

La calle
El uso de suelo mixto a nivel de calle debe ser estimulado en los conjuntos INFONAVIT: deberán existir hoteles, comercios de escala barrial (no supermercados, para evitar el acceso de trailers), talleres y pequeñas escuelas, cafés y capillas para que haya vida durante las horas muertas[3].

La fiesta
Y tiene que haber lugares para celebrar, espacios para cantar, anfiteatros, monumentos, juegos de sol y sombra. Quioscos, alineaciones de árboles, vendimias, fuentes y todo lo que quepa para el goce de la vida.




[1] Density. Space is at a premium, but we do not have to resort to high-rise tower blocks which alienate and isolate. I believe there are far more communal benefits from terraces and the mansion block. You only have to consider the charm and beauty of a place like Kensington and Chelsea in London to see what I mean. It is often forgotten that this borough is the most densely populated one in London. https://www.architectural-review.com/rethink/viewpoints/facing-up-to-the-future-prince-charles-on-21st-century-architecture/8674119.article
[2] El Edificio Condesa (popularmente, Edificios Condesa) se encuentra ubicado sobre la avenida Mazatlán, en la colonia Condesa, en la delegación Cuauhtémoc de la Ciudad de México. Lo construyó en 1911 Thomas Sinclair Gorearquitecto de nacionalidad canadiense y origen irlandés que llegó a México a fines del siglo XIX y es autor también de obras como el Hotel Génova y el Edificio Gore, también en la Ciudad de México. Posteriormente, se añadió una torre de 10 pisos al Edificio Condesa, y en los años treinta se agregaron pérgolas al estilo art decó, en las entradas de los departamentos.

jueves, 8 de marzo de 2018

PALIMPSESTO


TOLUCA ES UN PATIO DE MANIOBRAS
PORQUE ES UN DESATINO CONSTRUIR ESTACIONAMIENTOS EN EL CENTRO
Susana Bianconi
Publicado por ALFA DIARIO 08/marzo /2018

Crece una estructura metálica en Pedro Ascencio entre Hidalgo y Nigromante en el centro histórico de Toluca. Los entrepisos inclinados delatan su uso; se trata de un gran estacionamiento como los que vemos en los aeropuertos. La ubicación estratégica del predio daba para más, daba para crear un inmueble con diferentes usos, quizás con los autos abajo, con comercios y restaurantes a ras de suelo y departamentos mundanos en los pisos superiores, emulando a los que están en frente, de fino diseño[1].

Este sitio céntrico estuvo ocupado por varios inmuebles hasta hace un siglo[2], pasó luego a manos institucionales y las antiguas construcciones fueron demolidas. Se hizo ahí entonces una plazuela (frente a la Casa de Cultura) pero duró poco, dado que la mala ejecución de la obra hizo que colapsara la losa cuando se le colocó encima una escultura metálica de Sebastián. Total, la plazuela fue demolida y afloró el agujero negro que funcionó por 25 años como estacionamiento hundido.
Así, como un pergamino antiguo, raspado y vuelto a usar, como un palimpsesto, así la ciudad de Toluca se ha redibujado sobre si misma una y mil veces. Cuando afloró esta nueva estructura, nos hizo ilusionar sobre el renacimiento del sitio. Sin embargo, lejos de atraer gente y vida al centro, esta árida estructura sólo meterá autos y cerrará por las noches, volviendo a ser un agujero negro, un sitio vacío, muerto.
Nadie vive en el centro histórico de Toluca, el centro se ha quedado sin inmuebles habitacionales a fuerza de cambiar el patrimonio construido por el negocio fácil de estacionamientos públicos. El que nos ocupa ahora, el predio hundido,  pertenecía al DIF estatal, según se dice. Y aunque la presidenta nacional del DIF se casó en Catedral, a pocas cuadras de este sitio, no parece haberle importado la suerte de la capital del Estado de México. Tampoco al anterior gobernador, ni al constructor del estacionamiento en cuestión, aparentemente del grupo HIGA. Tampoco pareció importarle al Presidente Municipal de Toluca quien obsequió la licencia de construcción.
Toluca está huérfana, es la ciudad bastarda del Estado de México. Sin gente que la habite, su centro es un patio de maniobras. Ni los estudiantes de la UAEM tienen cuartos en renta en el centro y entonces se la pasan viajando a bordo del peligroso y sucio transporte público, en lugar de caminar. Si en cada baldío usado como estacionamiento surgiera un edificio de departamentos, la ciudad se poblaría y sería más segura y más transitable. Y la gente sería menos obesa, porque la caminata volvería a ser parte de su diario andar.

Quien hace estacionamientos, o los manda a hacer, vive en el paradigma del siglo pasado, un siglo que demolió lo mejor de la ciudad para ensanchar sus calles para que cupieran los autobuses del Señor Gobernador en turno. Jamás se ha hecho un Metro subterráneo en Toluca, a pesar de que somos una aglomeración de gente superior a la que habita Barcelona, por ejemplo, ciudad que tiene 11 líneas subterráneas y que es caminable.
Las normas de construcción que exigen cajones de estacionamiento, anteponen el automóvil a la urbanidad. La nueva norma que al construir obliga a echarse para atrás y estacionar los autos al frente pasando por encima de las banquetas, es tan primitiva como devastadora del tejido urbano. Todo Metepec padece ese barbarismo y ahora las panaderías de Toluca también. Claro, la moda la impusieron las gasolineras, pero ¿porqué hacer norma los malos modales?
Las banquetas son las únicas que pueden soportar el arbolado urbano y deben ser ensanchadas, no aplastadas bajo las llantas de los automóviles. Hacer ciudad es pensar en los ciudadanos. El transporte individual es propio del agresivo s.XX, ese siglo en el que siguen viviendo los adoradores de los costosos puentes vehiculares en los que nos inmolan como peatones.
El centro de Toluca debería recuperar su alineamiento, sus banquetas, sus tranvías y sobre todo, su gente, que emigró a la periferia cuando Toluca dejó de ser bella para rendirse ante los estériles estacionamientos.




[1] Los departamentos de Pedro Ascencio esquina Nigromante fueron diseñados por el arquitecto Adolfo Monroy.
[2] Arquitectour