lunes, 15 de noviembre de 2010

Acolman




ACOLMAN. UNA APRECIACIÓN PAISAJÍSTICA

Susana Bianconi, René Sánchez Vértiz, Marcos Mejía López, Horacio Ramírez de Alba.

Publicado en la revista LEGADO¨, año3, no 4, mayo 2008

RESUMEN

Dada la importancia de este complejo conventual del S.XVI en la planicie del Anáhuac, se considera pertinente estudiar su enclave desde el ángulo de la Arquitectura de Paisaje, disciplina que valora los espacios abiertos. El complejo conventual cuenta con tres patios, una huerta y un gran atrio que no han sido estudiados desde esta óptica. Así mismo, su masa construida en medio de un llano labrantío casi deshabitado le confieren características únicas, dignas de comprenderse históricamente y de preservarse


ABSTRACT

Given the importance of this monastic complex of the XVI century at Anahuac’s highland, it is considered pertinent to study its location under the Landscape Architectural perspective, that values open spaces. The monastic complex has three patios, an orchard and a large atrium that haven’t been studied from this point of view. Also, this massive building set in the middle of a flat agricultural plain almost desert, has its own characteristics that must be historically known and kept.


Agradecimientos:
A Don Manuel Morales del INAH por facilitarnos una valiosa fuente documental.
Al Dr. Salvador Galindo del ININ por su interés en el tema y por facilitarnos bibliografía científica.

Orientación
Acolman mira al poniente, con 15 grados virados al norte, igual que la Pirámide del Sol en Teotihucan (figura 1).

Figura 1 : Esquema de la orientación de la Calzada de los Muertos de Teotihuacan y,en la misma escala, el Convento de Acolman (a la derecha) que observa la misma orientación que la ciudad prehispánica.

No se trata de una coincidencia sino del hecho que la traza teotihuacana estaba presente y se impuso en el momento en que los franciscanos primero, y los dominicos después, desplantaron esta inmensa obra plateresca. Cuando los españoles dispusieron nuevos asentamientos sin antecedente alguno, como en el caso de Morelia, lo hicieron según la costumbre grecolatina de observar los puntos cardinales con rigor. Por lo tanto la orientación de Acolman está regida desde la más antigua tradición prehispánica de rotar ligeramente los ejes cardinales en lo que se puede entender como un tributo a la puesta de sol del día más largo del año (figura 2).








Figura 2: En esta figura se señala el ángulo de desplante de diversos sitios prehispánicos y también de algunos poscortesiananos que se alinean según la traza original prehispánica, la excepción es Morelia que fue construida por los españoles sobre tierra yerma siguiendo con precisión los puntos cardinales. Todos los ángulos fueron obtenidos a través de las fotos satelitales de Google Earth.

No sólo Acolman, sino Tlacotepec y Zinacantepec, en el valle de Toluca, se alinean según los asentamientos preexistentes.

“Tales conocimientos (regularidades de los movimientos aparentes de los astros movibles) son indispensables para conseguir los dos grupos de orientaciones que tienen las ciudades prehispánicas, pues hay construcciones en las que la orientación es hacia los puntos cardinales reales y hay otras que se desvían consistentemente 17 grados de esos puntos ( en ambos casos hay un margen de variación que puede llegar a los 3 grados). La magnitud de la desviación y, sobre todo, su constancia, reclaman una explicación. El caso es que las dos orientaciones corresponden a puntos del horizonte donde se pone el Sol en determinados días; la orientación precisa hacia el occidente (y por lo tanto hacia los otros puntos cardinales) está determinada por el punto del ocaso en los días de los equinoccios, mientras que la orientación desviada 17 grados obedece al punto donde desaparece el Sol tras el horizonte en los días que pasa por el cenit del sitio”.(1)
1. Leonardo Manrique Castañeda. (1991) La observación astronómica en el México prehispánico. Eclipses en México SEP. INAH. Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica. pags.41-42

Desde este punto de vista, el de su orientación, Acolman es una obra teotihuacana.

“Muchas de las modernas ciudades heredaron parte de esa voluntad ritual que continúa en la actual traza urbana, en sus calles y en sus edificios erigidos durante varios siglos después. La del Templo Mayor es una historia de esos diálogos involuntarios, secretos, entre una ciudad contemporánea y los dioses prehispánicos: el corazón de la gigantesca ciudad de México sigue latiendo exactamente al mismo ritmo que el antiguo recinto ceremonial de Tenochtitlan.” (2)

El Atrio

El atrio de Acolman es atípico. Se encuentra a 2,80 metros sobre el nivel del templo. Una rampa tendida desvanece el desnivel hacia la puerta de la iglesia y lateralmente, en cambio, dos muros de contención soportan el relleno de tierra. Este curioso nivel elevado provoca que la barda atrial luzca torpemente baja y que la cruz atrial haya sido sacada del atrio y que deba apreciarse fuera del mismo, cruzando una calle transitada.



El nivel de tierra del poblado es superior al del desplante de la puerta atrial y del propio Convento.

Es probable que el material de relleno que se aprecia en las fotos, sea en parte producto de los lodos del asolve de las largas inundaciones que sufrió la comarca y en parte también del hundimiento del pesado inmueble sobre un suelo con baja capacidad de carga.
www.conaculta.gob.mx/saladeprensa/2003/03ene/arqueastrono.htm


“Es comarca fría y umeda la cavecera del pueblo de Aculma, por estar asentado entre asequías de agua, y de mal sereno; los sujetos están en tierra fría y seca, carecen de agua por que no la tienen sino de jahueis; corre el viento sur desde mediados de diciembre asta en fin de mes de marco, causa enfermedad de caueza a los naturales y otros dolores de cuertpo: en el mes de marco corre con gran violencia, a la entrada del agua corre el norte; es enfermo para los naturales, uvnque corre templadamente.
Está asentada la cauesera de Aculma en vn llano, al pie de vna loma llana, en raso no tienen ninguna fuente, pasa por el dicho pueblo el rio que dicen de San Juan, dividido en tres asequías de agua con que riegan gran pedazo de tierra casi uva legua en largo e media en ancho; es fértil de pastos y de mantenimientos.
En tiempos pasados fue mucha jente, no supieron los naturales desir el nuemero sierto, mas de que en cada casa avia seis o siete indios casados, sin los mozos solteros, los cuales se an muerto de enfermedades que se le han recrecido; tiene el día de oy myll e novecientos y noventa tributarios por la quenta dela tasación; estápoblado sin orden y no pueblo formado, es jente bien dispuesta avnque de torpes entendimientos, vienen de labranza; la lengua que generalmente se usa entre ellos es la mexicana y algunos pocos ablan la lengua otomy.”(3)

Esta descripción de 1580 no nos habla aún de las inundaciones que anegaron la comarca.

“En el año de 1629 se registró una inundación por la que el convento agustino quedó anegado, año en que se cree empezó el desplazamiento de los pobladores, ya que el agua subió vara y media”. Para 1645, menciona el párroco de aquél entonces, que la iglesia de Acolman sufrió otra inundación en la que se perdieron varios libros del archivo. Otra invasión de las aguas se presentó entre los años 1763 y 1772 la cual provocó el total abandono del templo” (4)




3. Juárez González Araceli Guillermina .(1999) Acolman, Monografía Municipal pag.53 y 54
Idem, pag 60


Esta foto registrada por el INAH en una guía oficial de 1978 escrita en inglés nos ilustra: “Fig.3. For many years the building was in silt to depth of almost 5 feet. The restoration works began in 1920 and now it is possible to have a view of the original size.”
En la página 18, la guía citada nos dice que:

“As a result of the already mentioned dam, the edifice was inundated and buried in mud to the depth of one meter fifty centimeters (nearly 5 feet). The ground level rose all around the monument and the perfect proportions of the façade were radically altered. Starting in the year 1920, the then, Inspección General de Monumentos began to restore de monastery as far as possible. The earth banked against the base of the wall was removed. But it was impossible to lower the level of the surrounding grounds to any great extent, a system of terraces was created which now permits the visitor to appreciate the monument’s original proportions”. (4)

Especies
Actualmente el atrio de Acolman está forestado con una variedad desordenada de especies, donde encontramos eucaliptos, casuarinas, fresnos, cipreses y algunos arbustos. Carece de diseño y de orden rector, excepto en el área libre de la explanada de acceso, la que felizmente ha impedido que se siembren en ella árboles que obstruyan la vista de la fachada de la iglesia.

La huerta

Francisco del Paso y Troncoso, citado en la Monografía Municipal de Atenco (1999) cuenta que en 1580 la población de Atenco se había visto muy disminuida por enfermedades y que




“ Ay un monasterio de frailes de la orden de San Agustín, en que ay un estudio donde se lee gramática; rresiden en él veinte e quatro rreligiosos, los cinco saserdotes para el admynistración de la dotrina a los naturales: tienen vn templo muy solemne de boueda y vna buena huerta dentro del monasterio en que se coje cantidad de nueses de España y guindas y seresas y sirguelas en cantidad; fundose el monasterio el año de myll e quinientos treinta e nueve, siendo prouincial de la orden de San Agustín el benerable padre Frai Jorje Dáuila.”(5)

Vemos que para 1580 había frutales y nogales en la huerta del convento. Sabemos que los frutales europeos no prosperaban en estas tierras y fue hasta que se injertaron en el nativo tejocote (crategus mexicana) que dieron buenos frutos. (6)
4. INAH. Official Guide, 1978, pag 11
5. Juárez González Araceli Guillermina Op. Cit. pag.55
6. Tonatiuh Romero Contreras et.al.(2004). Las estrategias de transporte y adaptación de las especies agrícolas del viejo mundo hacia la Nueva España. Ciencia Ergo Sum. Universidad Autónoma del Estado de México.

Pensamos que lo que fue esa antigua huerta se localiza intramuros del complejo en el ángulo sur-oriente donde hoy el terreno ha sido elevado como en caso del atrio.

Talud de piedra apócrifo en la antigua huerta


Actualmente la huerta ya no existe, la tierra ha desaparecido bajo pavimentos pétreos que sin duda contribuyen a saturar los drenajes y que distorsionan el antiguo aspecto doméstico y humano que proveía este espacio cultivado para el consumo cotidiano de la orden. Un gran talud de piedra sustituye la antigua huerta y resulta desconcertante por su perfil prehispánico de reciente factura.

“Para México, los lugares donde se cultivaron con éxito tanto las hortalizas como frutales del Viejo Mundo fueron en principio los mismos huertos y jardines irrigados de la anterior nobleza de la Triple Alianza (México, Tacuba y Texcoco), y después se escogieron lugares ex profeso para dicho fin (Tetela-Ocuituco, Atlixco-Puebla, Querétaro, Jiquipilco), tanto en conventos como en huertas y terrenos particulares.
Una de las estrategias más importantes para la integración y adaptación de las especies agrícolas exóticas del Viejo Mundo en la Nueva España fue la utilización del injerto sobre

patrones nativos; sobresale el caso de la uva sobre el patrón de uva americana; y para los frutales, sobre todo de la familia de las rosáceas (pera, manzana, membrillo, durazno y
chabacano), sobre el patrón del tejocote (Crataegus mexicana). Nuevos problemas se presentaron aún después de la aclimatación y adaptación de estas especies, como fue el aprendizaje del comportamiento de nuevos calendarios agrícolas en dicha integración. De igual forma lo fueron las enseñanzas y extensionismo agrícola hacia las comunidades indígenas, hecho por campesinos hispanos, religiosos, conquistadores y encomenderos, quienes influyeron en el traslado y cultivo de las nuevas especies, como también poco a poco en la cocina y gustos culinarios.”(7)

El entorno

Acolman ha permanecido como una mole en medio del altiplano debido al abandono de sus pobladores y de los propios frailes que lo dejaron en 1763. Una ficha técnica exhibida en el inmueble nos dice que después de las graves inundaciones del siglo XVII los monjes abandonan el claustro, mismo que queda ocioso por espacio de 18 años y en 1781 es tomado por el clero secular, pero “su deterioro siguió un proceso acelerado. En 1925 sucedió la última gran inundación. En 1920 se iniciaron las obras de rescate, restauración y conservación de este inmueble”. (8)

Esta es la soledad que acompañó por siglos a esta noble construcción y a la que nos tuvo acostumbrados hasta que una vía rápida se construyó a escasos 200 metros hacia el sur. Así mismo el turismo que atrae este sitio histórico es atendido por una pequeña serie de negocios de construcción semi estable...

.

Convento de Acolman 2005 (foto Google Earth) Sus alrededores, nótese la carretera en el . . ángulo sur-oriente (foto Google Earth)

7. Idem. pag.245
8. cfr. Ficha técnica exhibida en el museo de sitio.


Hoy los terrenos traseros, colindantes, están en venta, son propiedad privada y se corre el riesgo que en ellos se levante cualquier tipo de construcción precaria. La monumentalidad del complejo de Acolman corre peligro por este hecho. Su impresionante estampa quedaría disminuida por la invasión urbana .

Aspectos estructurales

Las estructuras del complejo conventual son muy masivas pues en su concepción intervinieron requerimientos religiosos pero también defensivos. Los materiales principales son las piedras volcánicas como el tezontle y el basalto, así como el mortero para unirlas hecho con cal, arena y otras adiciones para incrementar la dureza, como arcilla calcinada y molida o tezontle pulverizado (picadiz). En algunas partes se tienen elementos de madera y otros hechos con ladrillos. Por ser una construcción del siglo XVI es de esperarse que presente deterioro acumulado y posibles deformaciones por asentamientos del terreno de sustentación, es posible también que se hayan hecho modificaciones y adiciones en diferentes épocas. Por lo tanto resulta recomendable, sino es que necesario, realizar el diagnóstico estructural que permita establecer las condiciones estructurales actuales, estimar el margen de seguridad y estudiar su posible vulnerabilidad sísmica, y a partir de esto establecer los criterios básicos para su conservación y en su caso la consolidación.

En cuanto a la superestructura se requiere estudiar los materiales, hacer un recuento de las características actuales incluyendo el posible daño y deterioro, así como elaborar un modelo analítico que permita estudiar su comportamiento , por ejemplo usando técnicas de macro-elementos (10) o bien otros procedimientos desarrollados recientemente (11), con lo cual se puede estimar la vulnerabilidad y en su caso proponer medidas de reparación o refuerzo.





(10) Lagomarsino, S., 1998”A new metodology for the post-earthquaque investigation of ancient churches”, Proc. of the XI European Conference on Earthquake Engineering, Paris.
(11) Lang, K and Bachmann, H., “On the seismic vulnerability of existing unreinforced masonry buildings”, Journal of Earthquake Engineering, Vol. 7, No.3 (2003) pp 407-426

El asunto de la interacción de la estructura y su cimentación con el suelo reviste especial importancia por lo masivo de la construcción y las características del subsuelo. Los sondeos que se han hecho en lugares relativamente cercanos para desarrollos habitacionales, indican que existe una capa vegetal de espesor aproximado de 0.4 m seguida de un estrato de 1.0 a
1.5 m de limo arenoso color café claro, de mediana a alta plasticidad y en seguida un
estrato de espesor muy variable, que puede llegar a varios metros de profundidad, compuesto de arcilla arenosa color café claro de mediana plasticidad. Los materiales predominantes en la zona son limos y arcillas, pero sus condiciones son variables presentándose lugares con limo de alta compresibilidad, en otras limo de baja compresibilidad y en otros más, arcilla de baja compresibilidad. Tomando en cuenta lo anterior es de esperarse que se tengan afectaciones locales por lo heterogéneo del suelo. Por otro lado el nivel de aguas freáticas está por debajo de los 5.0 m pero el contenido de humedad en los estratos superiores es alto (mayor de 60%). El nivel de aguas freáticas ha disminuido paulatinamente en la zona debido a la explotación de los mantos acuáticos subterráneos por lo que es probable que se presenten problemas de agrietamiento del terreno, por lo que se hace necesario realizar estudios para establecer si ha ocurrido o puede ocurrir este fenómeno. Tampoco se puede descartar el problema de posibles inundaciones que frecuentemente se han dado de forma catastrófica, por lo que este tema también requiere estudio detallado. Por las características del subsuelo es de esperarse que se tengan asentamientos de consideración para cargas que impliquen esfuerzos superiores a 3 o 4 toneladas por metro cuadrado, por lo que es muy probable que ya se hayan dado asentamientos importantes durante su existencia, es decir, se justifica la apreciación de que el pesado inmueble ha sufrido hundimientos importantes, por lo que se hace necesario estudiar sus efectos.
El nivel de los patios es más bajo que el terreno circundante.

El claustro no ha conservado las pinturas murales
debido a las inundaciones. Se observan las piedras
sustituidas en alguna restauración.



De esta breve descripción de aspectos estructurales, se concluye que existen elementos suficientes para establecer la necesidad de realizar estudios de campo consistentes en sondeos profundos en el suelo, la investigación de los materiales y el levantamiento completo del inmueble en sus condiciones actuales, incluyendo el estudio de daños y deterioros. Con los datos de los trabajos de campo se deberá proceder a la realización de un diagnóstico estructural completo y detallado que permita establecer criterios para su conservación.

Recomendaciones

No sería difícil reconstruir la huerta que cultivaron los monjes en el s.XVI para darle vida, escala y sentido al espacio original.
Para mantener la grandiosidad del conjunto sobre el paisaje es necesario que el INAH tramite la adquisición del predio trasero que consta de 11,000 m2 y que se vende en este año 2006 a $ 350.00 por m2.
Es recomendable devolver su verdadera escala al atrio del gran complejo conventual retirando el material de relleno, devolviéndole el nivel original y, para evitar el volteo de la barda atrial, retirar también el material del lado externo. De esta manera las puertas del atrio lucirán completas y no disminuidas.
Motivo de otro trabajo será proponer un rediseño de la vegetación del atrio, un proyecto respetuoso del sitio y de la vegetación nativa.


Bibliocibergrafía
INAH. Official Guide, 1978, pag 11

Juárez González Araceli Guillermina.(1999) Acolman, Monografía Municipal pag.53 y 54
Lagomarsino, S., 1998”A new metodology for the post-earthquaque investigation of ancient churches”, Proc. of the XI European Conference on Earthquake Engineering, Paris.

Lang, K and Bachmann, H., “On the seismic vulnerability of existing unreinforced masonry buildings”, Journal of Earthquake Engineering, Vol. 7, No.3 (2003) pp 407-426

Kubler, George.(1978) Arquitectura Mexicana del s XVI. Fondo de Cultura Económica.

Manrique Castañeda Leonardo. (1991) La observación astronómica en el México prehispánico. Eclipses en México SEP. INAH. Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica. pags.41-42

Romero Contreras Tonatiuh et.al.(2004). Las estrategias de transporte y adaptación de las especies agrícolas del vi ejo mundo hacia la Nueva España. Ciencia Ergo Sum. Universidad Autónoma del Estado de México.

. Ficha técnica exhibida en el museo de sitio.
www.conaculta.gob.mx/saladeprensa/2003/03ene/arqueastrono.htm

viernes, 5 de noviembre de 2010


La Casa del Poeta
Publicado en CAMBIO Estado de México 65, octubre 2010

El mes pasado falleció a los 84 años la poetiza Carmen Rosenzweig. Acudí a su velorio desconcertada, no sabía que hubiera estado enferma; conversé y me carcajee con ella no mucho tiempo antes durante un desayuno del Ateneo del Estado de México. Me regaló entonces su poemario Volanteo, editado por la Biblioteca Mexiquense del Bicentenario en la serie Letras de la Colección Mayor. Fui volanteando sus poemas por las noches y a través de ellos conocí mejor a Carmen, pero no nos volvimos a ver para comentarlo.
Supe por su hermana que Carmen murió a consecuencia de un accidente casero, supe por Graciela Santana que la casa de Carmen no estaba a la altura de sus poemas. Supe por Inocente Peñaloza que Carmen tenía algún tipo de plaza o beca del Instituto Mexiquense de Cultura y supe por Margarita García Luna que Carmen estuvo internada largos días antes de fallecer.
Saliendo de velorio, la ciudad de Toluca me mostró sus casonas vacías y abandonadas, tan bien hechas y de la misma edad de Carmen. La ciudad vacía. Por la calle de Humbolt me asalta un cartel de SE VENDE en la fachada de la Vecindad del Hoyo, una propiedad elegante como pocas con arcos de tabique aparente. Me surge la idea de que los amigos de Carmen Rosenzweig debemos adquirir la propiedad para convertirla en La Casa del Poeta.
Supe por Juan Villoro que, en la Ciudad de México, la Casa del Poeta funciona en el edificio donde murió Ramón López Velarde, el poeta pobre que no tuvo casa y que rentaba un cuarto en el centro de la ciudad. (Su reciente artículo Suave Patria en el diario Reforma del 17 de septiembre es un homenaje a López Velarde y al México limpio y sencillo que todos echamos de menos). Regreso a la esquina de Humbolt y León Guzmán, tomo el número del anuncio de venta, llamo y me disparan la cifra de nueve millones trescientos mil pesos. Me desmorono. ¿Cuántos amigos debería yo juntar para entre todos adquirir la propiedad? Necesitaría conseguir al menos 930 amigos dispuestos a colaborar con diez mil pesos cada uno para la Casa del Poeta y al menos otros 200 amigos más para poder restaurar la casona y volverla un palacio de poesía viva, de lecturas, de hospedaje para poetas viejos, de charlas en el patio, de libros y de volanteos.
Debo reponerme y no darme por vencida. Veré qué puertas toco, qué proyecto viable puedo ofertar a algún inversionista. Carmen se merece el esfuerzo y la ciudad de Toluca también. Toluca la bella, todavía existe y puede revivirse. La Vecindad del Hoyo debe conservarse y con suerte llegará a albergar la Casa del Poeta mexiquense.

viernes, 29 de octubre de 2010

in memorian Arq. Adolfo Monroy Cárdenas


DATOS SOBRE TOLUCA
Publicado en CAMBIO de diciembre 2006

Toda ciudad se va haciendo de a poco. Atípicamente, Toluca se ha hecho pero también se ha deshecho a lo largo de su historia. Al entrar a la ciudad no vamos entrando al pasado, como debería de ser si el centro hubiera conservado su obra antigua y los suburbios los períodos posteriores. Los saltos de una época a otra crean gran caos en el visitante que no comprende la ensalada de estilos y las incongruencias contemporáneas embutidas en un tejido tradicional. Las calles no guardan un alineamiento constante debido a que conforme se consumaban las demoliciones de las casonas toluqueñas, las autoridades otorgaban alineamientos arremetidos de la línea original; lo que ocasiona que calles como la céntrica Hidalgo parezcan una dentadura dispareja cuyo resultado es una sonrisa impresentable.
Esas autoridades que alteraban la línea de desplante de los inmuebles debían incubar la esperanza de que todas las propiedades de “Toluca la Bella” fueran demolidas, para así ensanchar el arroyo de las calles. ¡Oh, Dios todopoderoso: Auto, Autobús y Espíritu Taxi!.


Todo esto viene a cuento porque acaba de morir el arquitecto Adolfo Monroy Cárdenas y con él se va una época peculiar. La ciudad de Toluca tiene muchos inmuebles diseñados y construidos por él, edificios que todos conocemos y que son parte de la ciudad desde los años 60. Era oriundo de Atlacomulco y cuando se instaló en Toluca, la ciudad era bonita, provinciana y armónica, ciudad que sólo conocemos a través de fotos en blanco y negro que empezó a cambiar radicalmente cuando se desarrolla el corredor industrial y la gente de todo el país comienza a llegar atraída por la oferta de empleos.


Adolfo Monroy Cárdenas construyó mucho y como pocos. Hizo el arremetido banco Santander-Serfín en la calle de Independencia (antes conocido como Banco Agrícola y Ganadero) a unos pasos de la Casa de las Diligencias. Ignoro qué inmuebles fueron sacrificados para la creación de este audaz espacio que libra un claro de 30 metros sin apoyos intermedios.


Fue también autor del Club Toluca y de su conocido Salón Rojo. A pesar de ubicarse en una gran esquina del entonces flamante Paseo Tollocan, el Club Toluca no tiene fachadas. El arquitecto mandó los estacionamientos hacia las avenidas privando a la ciudad de la arquitectura.


De su terminal de autobuses en Avenida Juárez sólo sobrevive un mosaico en la fachada de planta alta. Ese predio que hoy ocupa la Grand Plaza Toluca tiene una larga historia de demoliciones: fue, decíamos, terminal de autobuses, antes fue cárcel y antes aún, ruedo de toros. Pero volviendo al arquitecto, su vida le alcanzó para ver cómo su propia obra era demolida, siguiendo una tradición nativa: la de construir sobre los despojos. No podemos asirnos a la tradición prehispánica de construir en el mismo sitio cada 52 años, porque los pueblos originales de México no demolían lo antiguo sino que lo “englobaban” con una obra nueva. Más bien se trata de un complejo de conquistador español lo que lleva a los toluqueños a demoler lo que encuentran y a montarse en su corcel temporalmente hasta que otro conquistador los tumbe de la silla y les demuela su obra.


Como hombre de su tiempo, el arquitecto Adolfo Monroy Cárdenas construyó cascarones de concreto. Así hizo el laboratorio de la Facultad de Ingeniería en nuestra Ciudad Universitaria y la parroquia de la Divina Providencia en González y Pichardo. Ambas obras están aún en pie. Muchas casas habitación en Paseo Colón son obra suya, así como otras en Hidalgo, Carmen Serdán, 1ero de Mayo y Sor Juana. También es suya la elegante Industrial Harinera Mexicana de Lerdo Ote. Hizo y deshizo como pocos. Toluca cambiaba, crecía, se modernizaba. Su estilo iba de acuerdo a los aires internacionalistas que surgieron en la posguerra europea.


México también crecía, se industrializaba y formaba generaciones de nuevos arquitectos confiados en sí mismos y en su buena fortuna. A Adolfo Monroy Cárdenas le tocó fundar el Colegio de Arquitectos del Estado de México y la Escuela de Arquitectura de la UAEM, ambas en 1964. Era un pionero en una época de cambios rápidos y de consolidación del país a nivel internacional.


Con él se va esta época de empuje, irreverente del pasado y firme en las convicciones del partido todopoderoso, de las relaciones familiares de peso, de las filiaciones corporativas.
Ahora la facultad de Arquitectura de la UAEM es sólo una de las muchas escuela de arquitectura que han surgido al amparo de negocios privados. La filiación al Colegio de Arquitectos es actualmente voluntaria, y el gremio no crece. La ciudad de Toluca, asfixiada por el subempleo, por el transporte público (en manos privadas) primitivo y por el abandono de su centro derruido, tocó fondo y acaso con la reciente supresión del Mercado Juárez renazca de sus cenizas. Ya no veremos la respetable figura del arquitecto Monroy por sus calles, pero quienes lo conocimos y respetamos aprendimos de sus errores y de sus aciertos.

domingo, 24 de octubre de 2010

CONSTRUIR EN MADERA


Construcción en madera, material no contaminante e impulsor de la industria forestal mexicana.
Publicado en la revista Valor Universitario como "Casas de Madera... para conservar el ambiente"

Año2 No 13 Octubre 2010



Mtra. en Arq. Susana Bianconi



Existe un exceso de cemento en la construcción mexicana. Dos son las razones: oferta oportuna y constante del material en sacos de 50 kg e impulso oficial a la industria cementera mexicana.
El cemento, sin embargo, es altamente contaminante tanto durante su manufactura en planta como en su mezclado y vaciado en obra. Tiene otro agravante: requiere de cimbrado, el que se realiza en nuestro medio con madera. Esta madera, en contacto con la mezcla húmeda del concreto hecho con cemento, se arruina y se desecha; es decir el material contaminante acaba con el material noble que le da forma.


Al mismo tiempo el programa federal Piso firme promueve la colocación de pisos de cemento en el campo y lleva a Calderón como promotor del negocio de la familia Zambrano, dueña de CEMEX y de desarrollos inmobiliarios construidos enteramente en concreto armado. Estos monolitos artificiales de miles de casas habitación en medio de tierra baldía sin urbanizar, dan baja calidad de vida al interior y nulo confort térmico y acústico a sus moradores.

Por otro lado, la producción forestal mexicana ha venido a la baja y en cambio, la importación de madera viene en aumento. La madera es un material de construcción adecuado en zonas sísmicas, es un material ambientalmente amigable, ya que provee de oxígeno y absorbe bióxido de carbono mientras se fabrica. Los países que construyen en madera son al mismo tiempo los que hacen un mejor manejo de sus bosques y no padecen la tala clandestina.

La Unión Europea ha legislado en contra de la adquisición de madera de bajo costo y dudoso origen para no ser parte de la deforestación en países emergentes.
México sufre tala clandestina, perpetrada por bandas armadas y equipadas con motosierras, camiones de carga y redes de distribución que blanquean el robo de madera, facturando ante la Secretaría de Hacienda. Las comunidades afectadas no reforestan, en lugar de eso, se unen a las bandas o se van a los Estados Unidos. A esto sigue la erosión del suelo.


La academia tiene la obligación ética de incentivar la valoración de la arquitectura vernácula local, para contrarrestar el imperio contaminante del cemento Portland y para rescatar al campo del abandono contemporáneo. La enseñanza de estructuras en madera, (aparejada a la enseñanza de estructuras industrializadas) abrirá los ojos de las nuevas generaciones que aprenderán a usar este material renovable no contaminante y, al diseñar y construir en madera, apoyarán directamente una industria importante y ambientalmente sana: la silvicultura.



Es de capital importancia rescatar del abandono al campo mexiquense y devolverle su cualidad boscosa, misma que perdió cuando debido al reparto agrario, grandes empresas de capital inglés talaron vastas extensiones, antes de abandonar el territorio al cambio de uso agrícola.
Las cosechas de madera no son anuales, se dan cada 8 y 20 años, la primera en forma de morillos, misma que sirve para clarear la densidad de la plantación boscosa; y la segunda en forma de troncos maderables por metro cúbico. Los árboles jóvenes, a través del proceso de fotosíntesis, transforman el bióxido de carbono en madera. La madera es carbón atrapado, que se libera nuevamente si se quema o biodegrada. Si en cambio, la madera es usada en forma duradera, en estructuras arquitectónicas, en pisos, muebles y cancelería, el carbono sigue atrapado en ellos y podemos gozar de sus propiedades aislantes, estéticas, tradicionales y confortables.


Al llegar la época de tala legal (oficialmente conocida como aprovechamiento sustentable), el campesino obtiene un buen capital para mejorar su propia vivienda y para adquirir satisfactores contemporáneos. Cabe añadir que no es prudente alentar el monocultivo forestal, sino la variedad de especies, dado que México tiene gran diversidad biológica y topografía accidentada, lo que vuelve recomendable la plantación de parcelas de pocas hectáreas de extensión cada una con una variedad diferente. En nuestro territorio estatal podemos pensar en pino, ciprés, capulín, fresno, abeto, encino, aile. Cada madera tiene su peculiaridad, su dureza y su “vocación” natural. Las fechas de corte variarán también y esto hará que no queden grandes extensiones taladas a la vez, sino alternadas.
La promoción de la arquitectura en madera asociada al aprovechamiento racional de los bosques, es una alternativa de diseño sustentable. A la vez, la arquitectura en madera tiene mayor valor estético, mejor comportamiento aislante que el concreto armado y mayor rapidez de ejecución[1] .

Todos los entrepisos y techos de la arquitectura colonial novohispana (excepto las cúpulas y bóvedas) fueron construidos en madera. Terrados de gran valor aislante y techumbres de viguería se construyeron en palacios, en trojes, en haciendas y en casas solariegas. En Pátzcuaro la madera se pintó de rojo. En el Estado de México se usaron también columnas de madera sobre bases de piedra; particularmente hermosas son las de forma octogonal de Valle de Bravo.

Sumemos otra ventaja: a diferencia de la construcción en concreto y cemento, la construcción en madera no gasta agua en obra, es una construcción seca. Por todo lo anterior, tenemos que la construcción en madera es, para México, una postura ética y ecológica que puede alentarse desde la academia, a partir de la enseñanza de la tecnología de las estructuras en madera y de las ventajas ambientales que la industria forestal trae aparejadas.

[1] No se requiere esperar al fraguado de la mezcla, sino que, con menos madera de la que se requiere para cimbrar, se obtienen perdurables y agradables entrepisos y cubiertas estables.

jueves, 30 de septiembre de 2010